Una mujer renacentista abandona el reglamento y se ocupa de una finca abandonada

Publicado el 3 de enero de 2024

La teniente del Cuerpo de Bomberos de Albuquerque y futura madre reconoce que nunca siguió un camino tradicional y que trazar su propio rumbo le ha permitido abordar proyectos que nunca imaginó hacer.

Decirle a Athena Valanofeld lo que no puede hacer es una apuesta perdida.

La teniente del Cuerpo de Bomberos de Albuquerque y futura madre reconoce que nunca siguió un camino tradicional y que trazar su propio rumbo le ha permitido abordar proyectos que nunca imaginó hacer.

“No puedo decir que alguna vez me haya identificado como una pionera, pero sé que me han descrito como tal”, dice Athena, quien también es herrera y platera de profesión. “Se trata de una pionera o de una mujer del Renacimiento; creo firmemente que se puede hacer varias cosas sin limitaciones”.

En cuanto a expandirse, Athena está renovando una propiedad abandonada durante 20 años para convertirla en el hogar definitivo de su futura familia. El terreno y la casa a las afueras de Albuquerque requieren tanto trabajo que familiares y amigos la han tildado de loca por aceptarlo.

Pero la “locura” nunca la ha disuadido en el pasado.